Historia de la cosmética

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Se puede decir que el uso de cosméticos es tan antiguo como la humanidad porque se remonta a tiempos remotos. A continuación se describirá brevemente la historia de la cosmética que se dividirá en distintas etapas. A saber las siguientes: 

Prehistoria:

Se tiene hoy día plena certeza de que el hombre prehistórico usaba elementos de la naturaleza para obtener pigmentos y maquillarse con ellos. Las grasas y sangre animal eran los que se usaban con más frecuencia pero también podían obtener estos pigmentos de flores u hojas trituradas.

De sus razones para maquillarse sí no se tiene plena certeza pero la teoría más aceptada al respecto es que lo hacían como parte de ritos funerarios o para establecer diferencias entre niveles sociales.

Para darnos una idea se puede decir que emplearon el maquillaje en forma similar a como lo siguen haciendo algunas tribus indígenas.

Civilizaciones antiguas:

Egipto antiguo:

El maquillaje y el resto de los cosméticos cobraron auge en las civilizaciones antiguas en general pero destacó más su relevancia en el antiguo Egipto donde era frecuente que tanto hombres como mujeres se maquillaran con fines diversos. Resaltaban especialmente el contorno de sus ojos en color negro y destacaban sus labios en rojo carmín obtenido de una mezcla de óxido de hierro con ocre rojo.

Los aceites, perfumes y bálsamos de todo tipo también fueron de uso frecuente en el antiguo Egipto, donde la industria de la cosmetología inició su recorrido comercial.

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Civilización Griega y civilización romana:

Dentro de las civilizaciones antiguas no podemos dejar de mencionar por su parte a la civilización griega y la romana donde el maquillaje y los cosméticos también tuvieron gran relevancia.

 Ambas se vieron influenciadas por su uso por parte de los egipcios.

En la civilización griega la comercialización de los cosméticos fue una gran fuente de ingresos al punto de que llegaron a comercializar estos con otras civilizaciones.

Como estándar de belleza los griegos buscaban aclarar su rostro lo más que podían por lo que elaboraban cremas con este fin a base de yeso, harina de habas, tiza y otros ingredientes. 

Les gustaba contornear sus ojos por lo que elaboraban productos destinados a ello y empleaban con frecuencia bálsamos variados. Incluso llegaron a usar perfumes.

En la civilización romana por su parte las mujeres romanas dieron también mucha importancia a la apariencia física y la estética a través del maquillaje. Estuvieron obsesionadas con alcanzar la mayor blancura posible en sus rostros y usaban polvos y cremas con ese fin. También usaron cremas para cuidar su piel, perfumes, labiales, etc.

Gustaban  destacar sus pómulos coloreándolos en tonos rojizos obtenidos de tierras rojas, jugo de mora y otros elementos naturales, etc.

Edad media y renacimiento:

La edad media fue una época profundamente religiosa y por tanto oscura para la cosmética ya que por motivo de religión los sacerdotes católicos se dispusieron a erradicar toda práctica que tuviese por objeto mejorar la estética de otra parte del cuerpo que no fuese el cabello.

Era incluso mal visto por la sociedad cuidar de la apariencia física salvo que se tratara del cabello.

La llegada del Renacimiento terminó esa etapa oscura y generalizó la pasión por la belleza pero sólo a los individuos de alta sociedad hasta la llegada del siglo XX donde por fin  el uso de los cosméticos dejó de ser un lujo para pasar a ser parte de toda la sociedad.

Hoy en día:

En la actualidad mejorar la apariencia física sigue siendo el ideal de prácticamente cualquier persona y es por eso que existen diversidad de productos para el cuidado de la piel, el cabello, las uñas, etc.

Incluso existe un área de la ciencia que estudia los efectos de cada uno de los ingredientes de estos productos y de los mismos productos: La cosmetología, la cual frecuentemente muestra avances que permiten mejorar las capacidades de los cosméticos y sus efectos sobre la piel o el cabello.

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